Médica Uróloga, egresada de la Universidad del Rosario con especialización en medicina sexual, egresada de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud (FUCS) – Universidad Del Rosario. Primera becaria en disfunciones sexuales y medicina sexual de la Confederación Americana de Urología (CAU). Maestría en Sexología Clínica y Salud Sexual de la UNED (España).
Con 20 años de experiencia en el diagnóstico y tratamiento de los problema sexuales tanto en hombres como mujeres.
Alta experiencia en tratamientos de hipogonadismo (bajo niveles de testosterona), tanto en hombres como mujeres.
Experta en cirugía de pene, prótesis peneana o implantes de pene.
Su práctica clínica también incluye diagnóstico y tratamiento médico y quirúrgico de patologías de urología general como enfermedades prostáticas, incontinencia urinaria, cálculos renales, entre otros.
El propósito de su práctica es abarcar desde una perspectiva empática e innovadora, donde se contemplan los aspectos físicos, psicológicos y sociales.
El tratamiento del cáncer de próstata puede tener un impacto significativo en la función sexual, pero con el enfoque adecuado, es posible recuperar gran parte de la calidad de vida sexual. La rehabilitación de la función sexual tras el tratamiento del cáncer de próstata incluye una combinación de técnicas médicas, terapias y cambios en el estilo de vida.
Es común que los hombres experimenten disfunción eréctil tras la cirugía, radioterapia o terapia hormonal. Sin embargo, existen opciones para mejorar esta condición, como los medicamentos para la disfunción eréctil, terapias con dispositivos de vacío, inyecciones intracavernosas y, en algunos casos, implantes de prótesis peneanas.
La rehabilitación de la función sexual es un camino que requiere paciencia y perseverancia. Cada caso es único, por lo que es importante trabajar de la mano con un equipo médico especializado para diseñar un plan de tratamiento personalizado que se ajuste a las necesidades y expectativas individuales. La recuperación es posible, y con el enfoque adecuado, se puede volver a disfrutar de una vida sexual satisfactoria y plena.
La testosterona baja, también conocida como hipogonadismo, es una condición en la que el cuerpo no produce suficientes hormonas sexuales masculinas. Esta situación puede afectar varios aspectos de la salud, incluyendo la energía, el estado de ánimo, la densidad ósea, la masa muscular y la función sexual. Los síntomas del hipogonadismo pueden incluir disminución de la libido, fatiga persistente, pérdida de masa muscular, dificultad para concentrarse y disfunción eréctil.
Además de estos síntomas, algunos hombres pueden experimentar el síndrome postorgásmico, una condición poco comprendida y relativamente rara. Este síndrome se caracteriza por una serie de síntomas físicos y psicológicos que se presentan después de la eyaculación. Los síntomas pueden incluir fatiga extrema, dolor muscular, irritabilidad, dificultad para pensar con claridad, y malestar general que puede durar desde unas horas hasta varios días. El impacto en la calidad de vida puede ser significativo y a menudo, los hombres que lo padecen se sienten frustrados e incomprendidos debido a la falta de conocimiento sobre esta condición.
El tratamiento del hipogonadismo generalmente incluye terapia de reemplazo de testosterona, que puede aliviar muchos de los síntomas asociados con la testosterona baja. Sin embargo, el manejo del síndrome postorgásmico es más complejo y puede requerir un enfoque multidisciplinario. Es crucial contar con un equipo de profesionales de la salud que pueda ofrecer una evaluación completa y diseñar un plan de tratamiento personalizado que aborde tanto los aspectos físicos como psicológicos de la condición.
Si experimentas síntomas de testosterona baja o del síndrome postorgásmico, es importante buscar ayuda médica. Un diagnóstico adecuado y un tratamiento personalizado pueden ayudarte a recuperar tu bienestar y mejorar tu calidad de vida. La salud masculina es un aspecto integral del bienestar general, y cada paso hacia una mejor comprensión y manejo de estas condiciones es un avance hacia una vida más plena y saludable.
En compañía de un equipo multidisciplinario se realizan los estudios diagnósticos y los mejores tratamientos para los problemas sexuales masculinos.
La disfunción eréctil es una entidad frecuente, que afecta a muchos hombres a nivel mundial. En general, el tratamiento inicial, es con medicamentos orales como sildenafil, vardenafilo, avanafil y tadalafil. Sin embargo, cuando éstos están contraindicados o fallan, se cuenta con una segunda línea de tratamientos que incluye agentes o medicamentos intracavernosos (que se inyectan directamente en el pene). Si el paciente no responde o no se adapta a estos tratamientos mencionados anteriormente, la mejor opción para normalizar su erección es el implante de prótesis de pene.
El procedimiento se realiza mediante cirugía, colocándose una prótesis de pene en los cuerpos cavernosos. La cirugía permite tener erecciones sin modificar ni afectar en absoluto, la sensibilidad al tacto, la eyaculación, ni el orgasmo. La prótesis no es visible y queda completamente situada dentro del cuerpo. En la mayoría de los casos, la cirugía puede ser ambulatoria o dormir una noche en la clínica. Las relaciones sexuales pueden reiniciarse entre 4 a 6 semanas posteriores a la cirugía, dependiendo de la técnica utilizada. En general, los estudios reportan una tasa de satisfacción mayor a 92%, tanto en hombres como en sus parejas.